La importancia de educar sobre el cuidado animal

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Las cifras son alarmantes: solamente en Bogotá cada día se reportan en promedio cuatro casos de maltrato animal y se reciben en la línea 123 entre 8 y 10 llamadas que reportan emergencias veterinarias al Instituto Distrital de Protección y Bienestar Animal.

Lo que más preocupa de los recientes hechos de maltrato animal es que, en algunos casos, quienes han sido los victimarios son menores de edad, lo cual lleva a resaltar la importancia de educar a los niños y jóvenes acerca del respeto y el cuidado que merecen los animales para crear ciudadanos más sensibles y empáticos hacia ellos.
 

¿Por qué es importante?

Educar a los niños y a los jóvenes en el cuidado de los animales va más allá de crear hábitos de responsabilidad. A través de los animales y de su cuidado, niños y adolescentes, y en general todos los seres humanos, pueden aprender valores como la amabilidad, la compasión, el respeto, la afectividad, el amor, la incondicionalidad, la paciencia, la consideración y la bondad.

Además, desarrollan hábitos empáticos con los seres que dependen casi que exclusivamente del ser humano, como los animales de compañía y los animales domésticos. La empatía es un valor y una habilidad fundamental para crear adultos capaces de relacionarse sanamente con otros: personas conscientes de sus sentimientos y de los de los demás, que entienden que existen diferentes formas de ser, pensar y actuar, y que pueden solucionar los conflictos sin manifestar posturas agresivas o hirientes hacia el otro.

Adicionalmente, al enseñar a los niños que los animales son seres con necesidades y con capacidad de sentir dolor, se combate desde la primera infancia el maltrato animal, creando ciudadanos más conscientes del dolor y el sufrimiento y más conectados con el medio ambiente en general.

El papel de los colegios y escuelas

De un tiempo para acá, la conciencia sobre el buen trato hacia los animales y el bienestar animal ha generado mayor relevancia en la sociedad, tanto que en la actualidad muchos colegios, escuelas e incluso universidades han incluido dentro de sus programas de educación formal, temas relacionados con animales dentro de materias como biología, comportamiento, salud, entre otras, llegando incluso a incluir animales dentro de materias relacionadas con la lectura y la expresión corporal dados los múltiples beneficios que la educación asistida con animales trae al desarrollo y mejoramiento de estas habilidades.
 

Adicionalmente, algunos profesionales en medicina veterinaria visitan instituciones educativas con la finalidad de impartir charlas didácticas para fomentar la conciencia sobre la tenencia responsable de animales de compañía.

¿Cómo educar?

La palabra educación no hace solo referencia al aprendizaje que se construye en escuelas o colegios, sino que una parte fundamental de los valores hacia la vida se aprende desde casa: desde la primera infancia y a través del ejemplo que los padres pueden dar a sus hijos.

Un excelente punto de partida es la adopción. Al adoptar se está creado consciencia de la problemática de abandono y maltrato de la cual lamentablemente son víctimas muchos perros y gatos, y se puede enseñar en la importancia de dar segundas oportunidades y de aportar un grano de arena, además de apoyar a refugios, fundaciones y demás instituciones.

Posteriormente hay que enseñarles a los niños sobre la responsabilidad: vincular a todas las personas del hogar en los cuidados del animal (paseos, alimentación, aseo, salud, educación, etc.).

Cuando se involucra a los niños en las responsabilidades que una mascota genera, se está enseñando a seguir rutinas, establecer horarios, seguir indicaciones y cuidar de otro ser vivo.

Aquí también es importante que los niños entiendan que, si bien un animal de compañía puede traer muchas satisfacciones y buenos momentos, no todos los momentos son de juego y felicidad, sino que también se requiere paciencia, constancia y dedicación para evitar el abandono por falta de interés, malos comportamientos, problemas de salud, entre otros.

Y finalmente, a través de dar un buen trato hacia los perros y los gatos, se pueden enseñar que todas las formas de vida importan, son dignas y merecen respeto. Si bien no se puede obligar a que todos los niños amen a los animales, tener contacto con ellos o tener un animal de compañía en casa servirá para sensibilizar y crear conciencia sobre los sentimientos de los seres vivos.

Es poco probable que un niño que crece en un hogar sensibilizado hacia los animales desarrolle conductas destructivas, irrespetuosas o desconsideradas hacia los animales y hacia el medio ambiente.

Por: GABRIEL GARCÍA - PARA EL TIEMPO  - 20 de octubre 2020 , 10:09 p. m.