Lo que aprendió el sector de la educación en medio de la pandemia

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La emergencia sanitaria ha dejado grandes enseñanzas y desafíos en materia educativa en Colombia, como: la transformación digital, el fortalecimiento del vínculo familia-escuela y la carencia de conectividad.

“Más de 47,3 billones de pesos ha destinado el Gobierno nacional a la educación para el 2021, cifra que muestra su compromiso con este sector, en el que en 2018 se destinaron 38 billones de pesos”. Fue la frase con la que la Ministra de Educación, María Victoria Angulo, inició su ponencia en el marco de la Séptima Cumbre de Líderes por la Educación: “Lecciones para la educación frente a la pandemia y post pandemia”, con la que explicó la serie de programas adelantados por su Cartera durante 2020, y los planes contemplados para el próximo año.

“Dichos recursos –sin duda alguna- permitirán mayores oportunidades de acceso a muchos niños, niñas y jóvenes a este escenario, en todos los niveles de formación, desde la primera infancia hasta la educación superior”, reiteró la Ministra de Educación.

Sin embargo –adicionaba Angulo- no hay que negar que este año ha sido el más atípico y retador que haya tenido el sistema y la sociedad. Ante esto, el sector ha liderado un trabajo responsable y comprometido para garantizar el derecho a la educación, junto con las Secretarías, docentes, directivos, familias e instituciones de preescolar, básica, media y superior.

“Se adelantaron reformas normativas para adecuar el proceso en casa, desde la primera infancia hasta la educación superior; se ajustó el sistema de evaluación, se creó el Fondo Solidario, se estructuró un Plan de Alivios de créditos educativos y se generaron apoyos financieros para las instituciones”, adicionó María Victoria Angulo.

A esto se sumó la adaptación del Plan de Alimentación Escolar (PAE) en casa, que permite que reciban el complemento alimentario durante el periodo de estudio en sus hogares. De esta manera, a través de las 96 Secretarías de Educación se pudo atender a más de 5.600.000 niños y jóvenes del país, con un presupuesto de 75.000 millones de pesos; además de los 187.986 millones de pesos adicionales, que fueron girados a los Fondos de Servicios Educativos de los colegios oficiales, para un total de 262.986 millones de pesos.

¿Y en la parte digital, qué?

Otro de los temas abordados durante la Cumbre fue la transformación digital, tan importante en estos momentos de pandemia o de educación en casa. De esta manera, a través de la plataforma Aprender Digital, el canal educativo Mi Señal, el laboratorio de innovación de educación superior Co-Lab, el Plan Padrino de las instituciones de educación superior y la realización de evaluaciones de manera virtual, por parte del Icfes, se buscó la manera de acercar a los estudiantes a esta nueva modalidad de enseñanza.

La Biblioteca Digital, las aplicaciones como B The 1 Challenge y el proyecto Contacto Maestro también fueron incluidos dentro del grupo de transformación digital, con programas de bienestar, formación continuada y posgradual para maestros y directivos.

Pero también se trabajó con herramientas flexibles en Educación Superior, con proyectos como el Plan Padrino IES, que muestran la capacidad y solidaridad del sector educativo; al igual que el Laboratorio Virtual de Innovación Educativa, que promueve la colaboración, experimentación, investigación e intercambio de experiencias vinculadas a la innovación educativa y la transformación digital.

Enseñanzas y retos

No cabe duda, la situación por la que actualmente atraviesa el país, como consecuencia de la pandemia, ha generado tanto inconvenientes como cambios impactantes. Por ejemplo, ha permitido un avance significativo en innovación educativa y transformación digital, aunque principalmente ha fortalecido el vínculo familia-escuela, en procura del desarrollo integral de los niños y jóvenes, bajo acciones colectivas y resilientes.

“También ha evidenciado la necesidad y oportunidad de hacer mejoramientos a las infraestructuras educativas y avanzar en conectividad como factor de equidad. Ante esto, el Ministerio de las Tecnologías de Información y Comunicaciones redobla esfuerzos para avanzar -a nivel regional- tanto en conectividad, como en entrega de dispositivos digitales; mientras en el Ministerio de Educación diseñamos la línea de mejoramiento en infraestructura, con especial énfasis en la zona rural”, enfatiza la Ministra de Educación.

Pero no todo es ‘color de rosa’, ya que la educación ha perdido momentos de interacción importantes, que solo se dan cuando el proceso es presencial, y que son básicos para el desarrollo integral de niños y jóvenes desde su primera infancia y durante su etapa de formación y crecimiento personal.

En consecuencia, existen grandes retos en los que es oportuno trabajar, y competencias socioemocionales por profundizar. “Debemos prepararnos para el modelo de alternancia con todas las medidas sanitarias y de bioseguridad. De hecho, 46 de las 96 Entidades Territoriales Certificadas en Educación (ETC) ya han iniciado el retorno gradual, progresivo y seguro, y avanzan en el alistamiento de los protocolos”, dice María Victoria Angulo.

“Con todo esto, nos damos cuenta que tenemos el desafío de avanzar como sistema en las transformaciones requeridas, sin perder de vista los resultados de aprendizaje, el significado de la presencialidad, las restricciones existentes en materia de conectividad y las distintas metodologías, medios y materiales que han acompañado la educación en las regiones”, culmina la Ministra de Educación de Colombia.

Créditos educativos

Uno de los grandes aciertos fue la creación del Fondo Solidario para la Educación que, mediante cuatro líneas, apoyó el estudio de muchos estudiantes en Colombia este 2020. Es así, como la primera línea permitió un crédito condonable hasta del ciento por ciento para el pago de pensiones para jardines infantiles y colegios privados; lo que benefició a 57.776 familias. La segunda, la ampliación de alivios del Icetex, que ayudó a 101.000 estudiantes. La tercera era otro crédito condonable, pero para la cancelación de estudios de Educación para el Trabajo y Desarrollo Humano, que apoyó a 6.466 alumnos; y, la cuarta, contribuyó al pago de matrículas de 661.000 estudiantes de pregrado, en condiciones de vulnerabilidad de las 63 Instituciones de Educación Superior, públicas.

Contenido elaborado con apoyo del Ministerio de Educación Nacional.